Dejen jugar a Paula

Foto: Cañuelas Al Día

Una vez más, una niña se ve imposibilitada de ejercer su derecho al juego por reglas vetustas y discriminatorias. Paula, de 10 años, fue incorporada al equipo masculino del club Cañuelas… y al equipo le sacaron todos los puntos de las 13 fechas que había jugado. Sus compañeritos reclaman y el club sienta su postura sumando a otra niña. 

Pensamos que ya no ibamos a ver más estas historias, pero siguen apareciendo. Los dirigentes de los clubes y las ligas a lo ancho y largo del país siguen sin entender que el fútbol, para los niños y niñas, es un juego, un espacio de encuentro con sus amigos y amigas, y que eso vale para todos los géneros.

Este martes se conoció la historia de Paula Bolaños, una niña de 10 años que juega en el Cañuelas Fútbol Club (CFC), de la Liga de Buenos Aires. En Cañuelas, una pequeña ciudad de poco más de 30 mil habitantes, no hay equipos de fútbol femenino donde Paula pueda jugar y por eso fue incluida en el equipo de varones del club.

Según consigna el portal Cañuelas Al Día, la Liga de Buenos Aires informó al Cañuelas Fútbol Club que, por haberle dado lugar a Paula para jugar, recibiría una sanción. Y no cualquier sanción: se le quitarían todos los puntos obtenidos luego de jugar 13 fechas. El reclamo lo hizo el Club Alem de Gral. Rodríguez luego de enfrentar a Cañuelas.

Desde el CFC aseguraron que recibieron la noticia con sorpresa y angustia. «Creemos que tanto la protesta del club rival que motivó la determinación como la sanción en sí provocan una enorme desigualdad, no tienen perspectiva de género y atentan contra la idea de un fútbol diverso e inclusivo como soñamos», indicaron desde la institución.

«Agradecemos todos los apoyos de los integrantes del plantel 2012, sus compañeros de otras divisiones, las familias del grupo y de todas y todos los que acompañaron al equipo con banderas, pancartas y voces de aliento. La adhesión y la simbología son herramientas para combatir este tipo de violencias de la que futbolistas de 10 años son víctimas«, agregaron las autoridades del club.

La familia de Paula, por su parte, compartió con el club que se trata de un claro acto de discriminación. «Paula venía entrenando desde el 2021, este año cuando inscriben los chicos en la liga, la inscribieron a Pauli y ellos aceptaron la inscripción». Todos estos pasos se hacen con la documentación pertinente, por lo que la figura femenina en el equipo no debería ser una sorpresa 13 fechas después.

Durante 13 partidos, nadie, ni la Liga, los árbitros u otros equipos le negaron a Paula jugar. De hecho había otra otra niña, Agostina Argüello, jugando también. Entonces ¿por qué molestan ahora?

La decisión del club Cañuelas es una muestra de apoyo hacia la pequeña pero también un mensaje para toda la dirigencias de la Liga y del fútbol en general: seguirán jugando con Paula e incorporarán a Agustina, aunque pierdan los puntos ya ganados y los que pudieran sumar en el futuro. «El objetivo principal para ellos es la formación y jugar. No es ganar», aseguró la madre de Paula al portal de noticias.

El apoyo de sus compañeros de la Categoría 2012, del club, de su familia y de quienes bregamos por el derecho al juego de las niñas y niños, son hoy un sostén para Paula, pero el objetivo es que estas situaciones no se sigan repitiendo.

Hay que cambiar los reglamentos, atender a las necesidades de las infancias que piden cancha, que piden jugar, que piden espacios libre de discriminación donde crecer y desarrollarse. Por eso, hasta que se escuche en la Liga de Buenos Aires y donde haga falta, vamos a gritar: ¡dejen jugar a Paula! 

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