“Soy quien siempre quise ser”

Narela Alejandra Gómez es la primera jugadora trans en un campeonato oficial de Liga Santafesina de Fútbol y la primera policía trans de la Policía de Santa Fe. Hoy se celebran los diez años de la sanción de la Ley de Identidad de Género, una normativa que cambió la vida de miles de personas. 

Texto: Gastón Chansard
Fotos: Gustavo Rodríguez

La santafesina se encuentra dentro de las 12.655 personas que modificaron su DNI por la Ley de Identidad de Género. Hoy 9 de mayo de 2022, al celebrarse la primera década de la ley, la policía y futbolista que juega con la “6” en la espalda en el Club San Cristóbal de Ángel Gallardo charló con La Diez sobre todos los logros que puso obtener en sus últimos años, las luchas, el machismo en los ámbitos que le toca convivir, el apoyo de su familia, la importancia de una ley que cambió vidas y otros sueños que desea alcanzar.

-¿Cuándo empezaste a jugar al fútbol?

-Siempre me gustó jugar al fútbol, de chica jugaba y luego dejé de hacerlo por mi transición y hace como 5 años atrás me invitaron unas amigas a participar a un torneo de fútbol 5 y volví a jugar.

-¿Cómo llegaste al Club San Cristóbal?

-Empecé a jugar a través de unas amigas, antes jugaba en la escuelita de fútbol Los Jesuitas.

-¿Fue complicado o simple ingresar a la Liga Santafesina?

-Sabía que iba a ser difícil porque no había ninguna chica trans, pero al mismo tiempo estaba el caso de Mara Gómez en Buenos Aires. Sinceramente no se me hizo tan complicado, en el primer intento para poder ficharme lo pude hacer, pero también quiero destacar que la representante de San Cristóbal en el fútbol femenino tuvo que discutir y argumentar con algunos papeles en la Liga Santafesina para que me pudieran aceptar para poder jugar.

-¿Qué es el fútbol para vos?

-Es el deporte que me hace sentir muy bien, me significa amistad, amor, un lugar que me hace bien, para mí es un espacio de relajación.

-¿Por qué quisiste ser policía?

-Fue lo que siempre me gustó, desde chica quise hacer la carrera de policía. Cuando me preguntaban qué queres ser cuando seas grande yo no dudaba en decir que quería ser policía. Lo intenté y ahora lo soy, aunque pensé mucho tiempo que no iba a poder serlo por ser trans. Con la ayuda de abogados y el apoyo de mi familia pude ingresar.

-¿El fútbol y la policía son dos nichos importantes del machismo?

-Sí, el fútbol y la policía es el lugar más machista que puede existir. El fútbol femenino no tiene el valor que debería tener, en Santa Fe si lo comparamos con el masculino muy pocos clubes le dan importancia, hay dos o tres que lo valoran de verdad, el resto creo que lo tienen por obligación. Escuché dirigentes que dijeron “lo tengo porque me obligan, sino no lo tendría”, eso es una barbaridad. Y la policía también es machista, nuestro colectivo (trans) tuvo infinidades de enfrentamientos, el pasado lo dice todo.

-¿Sos consciente de lo que lograste y lo que tu historia de vida puede generar?

-No soy consciente, debe ser que lo voy disfrutando tanto y no me doy cuenta, hago y no me detengo a mirar esa parte. Todo lo que hago me gusta y lo disfruto, recién puedo ver algo de todo esto cuando me escriben para decirme “logré esto porque me inspiré en vos”, me pasa bastante seguido lo de recibir mensajes que se superaron por mi caso. La verdad es que no lo puedo creer, y mucho más cuando tengo algunos días que siento que soy un desastre. Que alguien me diga eso me pone muy contenta, aunque no sepa que hice para poder ayudar.

-¿Qué lugar ocupa tu familia en tu vida?

-Mi familia es mi gran sostén, es todo, sin el apoyo de mi familia no hubiese logrado nada. Tengo una familia hermosa, desde el primer momento que dije lo que quería ser me apoyó y me sigue apoyando con cada una de mis decisiones. Mi madre es mi gran ejemplo a seguir, es una mujer que crió a siete hijos sola. Yo vivo feliz, tengo a mis hermanos que me apoyan en todo, convivo con tres de ellos y eso también me hace muy bien.

-¿Discriminación y miedo son dos palabras que se repiten en tu vida?

-Miedo no, es el miedo que tenemos todos, el miedo de no lograr una meta, por ejemplo. La palabra discriminación no me gusta y no la uso, me rodeo de buenas personas y esa palabra no la tengo que estar usando.

-¿Sos feliz?

-Muy feliz, muy. Tengo una familia hermosa con madre, hermanos y sobrinos, tengo una carrera que recién empieza, un trabajo en el que quiero capacitarme mucho más, hago lo que me gusta, juego al fútbol, salgo a bailar y también quiero estudiar otra carrera. Soy quien siempre quise ser, soy más que feliz.

-¿Tenés heridas que cuestan cerrar?

-La pérdida de mi padre. Hay días que cuestan más, aunque hace varios años que falleció. Cada logro se lo dedico a él y también en cada momento que necesito ayuda le pido fuerzas a él.

-¿Qué sueños tenés?

-Me encantaría ser madre. Tener una hija o hijo, me gustaría criar, educar, cuidar y enseñar lo que le pueda a una persona y darle mucho amor, mucho.

-¿Qué significó para vos la ley de identidad de género?

-En ese momento era más chica, estaba cumpliendo 18 años, pero con el tiempo lo veo como un gran paso. Recuerdo que estaba en el secundario, en una escuela religiosa, y en una materia (Religión) nos decían que teníamos que marchar en contra de esa ley, para que no se apruebe. Yo le decía a la profesora que no iba a ir, aunque era obligación, incluso a través de esas marchas se aprobaba la materia, porque era un “presente”. Yo era muy aplicada con el estudio, pero prefería que no me aprueben en esa materia antes de fallarme a mí misma. Al final aprobé porque esa profesora me entendió. Fue un gran logro para todo el colectivo, en lo personal pude terminar el secundario y pude hacerme mi identidad, lo que siempre quise.

En el final del diálogo con La Diez Narela quiso dejar un último mensaje: “si hay alguien del gobierno y del mundo de la política está leyendo esta nota, me gustaría que den más oportunidades y se capaciten para hablar con fundamentos”; y agregó: “el otro día escuché a una diputada hablar de hormonización y que nos tenían que cortar no sé qué cosa, hablan sin tener noción del tema, les pido por favor que se capaciten, les recuerdo que este colectivo trans fue muy dañado, murieron muchísimas personas por lograr lo que se logró”.

Al cierre manifestó: “Lo último que quiero decir, e insistir, pasa por el tema de las oportunidades, ya que las posibilidades que tiene una chica trans son muchas menos que las que tiene cualquier otra persona y cuando tenemos esas oportunidades las sabemos aprovechar”.

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