Unión avanza y ya tiene su Área de Género

Unión toma la posta y crea la primera área de género en un club de la ciudad de Santa Fe. Con las restricciones por la pandemia, comenzaron con capacitaciones virtuales para profesores, entrenadores y dirigentes. Desterrar actitudes machistas y abrir el juego a socias e hinchas, entre los principales objetivos. 

Por Ileana Manucci

Las mujeres, lesbianas, bisexuales, forman parte de la vida de los clubes desde siempre. Como socias, como hinchas, como deportistas, algunas -pocas- como dirigentas, como voluntarias y colaboradoras. Son parte desde siempre, si, pero nunca en igualdad de condiciones y posibilidades que los varones.

Las puestos de poder y espacios de toma de decisiones están monopolizados por los varones. Para muestra un botón: la AFA tiene 33 cargos, de los cuales 32 son ocupados por hombres y el restante por la presidenta de Banfield, Lucía Barbuto. Y el cargo de la líder del Taladro es de primera vocal suplente.

Los machos de la AFA

Para comenzar a torcer esa realidad, las socias e hinchas de una buena cantidad de clubes del país están pelando por espacios de representación y áreas específicas dentro de las instituciones desde donde abordar las desigualdades de género.

Por ese camino transita hoy Unión de Santa Fe que, dentro del Departamento de Actividades Sociales y Culturales, creó un Área de Género. «Podría decirse que este espacio está y estará siempre en formación», dice Natalia Taborda, integrante de la Comisión Directiva (CD) del club y dirigenta a cargo de esta nueva área, en diálogo con La Diez. «Surge a partir de la necesidad de trabajar sobre la temática de género. En un inicio se hicieron algunas capacitaciones y encuentros impulsados por integrantes de la CD, y luego se armó un grupo de trabajo por el ofrecimiento de colaboradoras que tenían ganas de participar. En este momento el área está conformada por una representante de la CD y socias, algunas ya forman parte del club en otras áreas o disciplinas y otras se suman a partir de esta iniciativa».

-¿Cuáles son los objetivos iniciales que se plantearon y cuáles a largo plazo?

-Por lo pronto, darle forma al grupo y plantear líneas de trabajo. Como primera medida queremos continuar con capacitaciones, y en un futuro se piensa en avanzar con la conformación de una subcomisión y generar un protocolo de acción ante situaciones de violencia de género. Por otro lado queremos ir construyendo conjuntamente y según lo que se necesite desde el club, a partir de nuestra realidad. Cabe destacar que estas actividades son impulsadas por el Departamento de Equidad y Género de AFA y acompañadas por representantes de género de otros clubes con quienes nos apoyamos mutuamente

Consultada sobre las primeras acciones realizadas desde el área -teniendo en cuenta que la misma se formó durante el aislamiento por la pandemia de coronavirus- Taborda indicó: «Lo primero que se planteó fue realizar capacitaciones con el objetivo de acercar algunos conceptos básicos para instalar el tema, tuvieron muy buena recepción y seguramente se van a repetir». Uno de los temas abordados en los primeros encuentros fue la violencia machista y psicológica en el lenguaje de parte de entrenadores.

-¿Cómo está siendo recibida esta iniciativa por hinchas y socies?

-Hay un poco de todo, es esperable ya que es un tema que genera controversia, por esto la idea fue iniciar difundiendo conceptos para derribar ideas erróneas sobre las acciones con perspectiva de género.

La violencia que sigue ahí

No hay dudas de que el trabajo es arduo y que se necesita un fuerte compromiso dirigencial para modificar estas realidades en los clubes. Sin decisión política no se dará el cambio cultural necesario para que estos espacios, y especialmente las tribunas donde se fogonea ese famoso «folclore» del fútbol, dejen de ser esa vidriera de todo lo que está mal: machismo, misoginia, homo-odio, xenofobia.

Todavía muchos hinchas creen que una manifestación del club en una fecha como el Día del Orgullo LGBTIQ+ (28 de junio) es algo que atenta contra la identidad, los colores y el estatuto de su institución; comparando eso con manifestaciones religiosas o partidarias. Estamos en 2020, pero comentarios como: «todo bien con los gays, las tortas, etc., pero el club no debe adherir a ningún movimiento de esa índole porque así lo dice el estatuto»; «Unión, todo muy lindo y muy hermoso. Dejá de cagarte en el estatuto del club. El CM que afloje con el boludeo de moda»; «mirá si vas a estar orulloso de ser gay»; siguen estando presentes.

Otro hecho repudiable fue el que sufrió la agrupación Unión Feminista en su cuenta de Instagram. Las militantes «osaron» entrevistar a una hincha del clásico rival, una hincha que además es diputada provincial: Lucila De Ponti. La charla se realizó en vivo por esa red social pero el video, que había quedado alojado en el IGTV, fue dado de baja a raíz de sistemáticos reportes a la publicación. ⁣⁣

Parece que para muchos es intolerable que tatengas y sabaleras puedan convivir, charlar y pensar estrategias en común para erradicar la violencia machista. «Nos duele un montón que tanto esfuerzo y laburo por parte de todas haya sido eliminado así, sin más. Mas aún, cuando la temática principal era la Ley Micaela y su aplicación en todos los clubes de Argentina, una ley destinada a erradicar la violencia de género», señalaron desde sus redes las integrantes de Unión Feminista. ⁣⁣
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«Queremos aclarar que desde este espacio jamás iremos en busca de lo que nos divida, como estas rivalidades, sino de aquello que nos una. Porque juntas somos más fuertes. Porque nos reconocemos como hinchas del Club Atlético Unión así como también, nos reconocemos feministas. Queremos un Unión mejor que implemente la Ley Micaela y queremos que todos los demás clubes, también lo hagan. Porque el patriarcado cuando nos mata, desaparece y viola no nos pregunta de qué equipo somos hinchas. Nos queremos a todas vivas, libres y sin miedo».

Foto: Unión Feminista

El caso San Lorenzo

Las áreas de género viene surgiendo en gran parte de los clubes del país, con mayor o menor injerencia en las políticas institucionales, con mayor o menor presencia en la mesa chica de toma de decisiones.

Repensar el rol de las mujeres y disidencias, confeccionar protocolos, proponer sanciones ante hechos de violencia y discriminación; son algunas de las funciones que estos espacios tienen. Pero en San Lorenzo, la Subcomisión de Género logró ir un poco más allá: el pasado 14 de julio el club de Boedo comunicó que a partir del presente mercado de pases «todas las incorporaciones y renovaciones de contratos que se firmen tendrán incluida una cláusula por la que, si un futbolista llegare a resultar imputado en una causa penal por violencia de género, quedará automáticamente separado del plantel hasta tanto se resuelva su situación judicial».

Desde San Lorenzo Feminista señalaron: «Creemos que queda mucho por hacer y que sigue siendo insuficiente sólo tener en cuenta las imputaciones penales, porque sabemos los manejos de la justicia y las vulnerabilidades que sufren las víctimas frente a situaciones de poder cuando se trata de jugadores de elite». Pero también valoraron: «Después de todos los debates que se dieron estos días, celebramos estos pasos fundamentales para la construcción de un club libre de violencia, esa es la línea de coherencia que pedíamos desde nuestra agrupación».

Los clubes que queremos construir

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