“Les pido que no se rindan”

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Las redes sociales tienen la particularidad de llegar a lugares inesperados y de reacciones profundas. Una mujer española escribió con el corazón en llamas, la memoria asquerosamente activa y un deseo combativo.   

La publicación de un twitter, donde destacábamos el campeonato logrado por las niñas del Madrid CFF en un torneo de varones, provocó una gran reacción en un público impensado para La Diez, el español. La multiplicación de “corazones” en la red social del pajarito nos llenó de satisfacción, pero hubo una mujer española que tenía mucho para decir, y nos lo hizo saber en un “hilo” que vale esta nota.

Kora hoy tiene 37 años, vive en Galicia, es programadora informática y tuvo una infancia con estos sueños partidos:

“Cuando veo cosas así mi niña interior llora con rabia. Nací en los 80 y jugué al fútbol toda mi infancia, ante las burlas de mis compañeras (los niños me dejaban jugar porque jugaba bien) y la humillación de las monjas, que me castigaban cada día por hacer cosas de “niños”.

Mi ídolo, Oliver Atom, mis dibujos favoritos, Campeones. Me pasaba todos los días con la pelota, en el recreo, en la calle, en casa. Adoraba el fútbol. No podía jugar “legalmente” porque vivía en un pueblo de mierda y no había equipo de niñas en aquellos tiempos.

Recuerdo que con apenas 8 años le escribí una carta a Lendoiro (ex presidente del Deportivo de la Coruña) explicándole lo mucho que me gustaría jugar de mayor en su equipo. Inocente. Supongo que los mayores se reirían.

Lendoiro me envió una carta animándome y varios regalos, como camisetas y un balón de fútbol firmado. Ahí supe que tenía que esforzarme aún más. Seguí entrenando, seguí creciendo, y de aquella época había un equipo de chicas de fútbol sala. Aunque no era precisamente lo mío, aunque entré.

Tenía unos 15 años. Entrenaba todos los días, no me perdía una sesión. Al ser zurda tenía un puesto asegurado en el equipo y procuraba hacerlo lo mejor posible. Mis padres jamás vinieron a verme jugar, supongo que estaban demasiado ocupados con sus cosas como para ver a su hija cumplir su sueño. No se lo reprocho, yo era feliz en mi mundo. Todo se quebró cuando hizo falta equipación y el equipo no contaba con presupuesto, así que cada jugadora debía comprar la suya. Unos 50 euros en total costaba la camiseta y el pantalón.
Lo dije en casa. Hubo negativas por su parte, lloros y ataques de rabia por la mía. No volvería a jugar. Empecé a fumar y juntarme con lo mejor del pueblo (en el 2000 éramos los precendentes de los canis, unos adelantados a nuestra época) y todo se hundió.

¿Cuál fue la excusa a su negativa? Ser mujer. Si eres mujer no puedes jugar al fútbol, algo que le repiten a mi sobrina, 23 años después. “El fútbol es un juego de hombres, tú lo que tienes que hacer es ver a las de tu edad y hacer como ellas”.

Odié esas palabras y odié los roles de género con toda mi alma. Mi rebeldía posterior confirmó todo eso. ¿Qué hubiera hecho si supiera lo que hoy sé? Hubiera seguido jugando al fútbol, aún a escondidas. Vendería lo que tuviera para comprar el equipamiento. Fui cobarde”.

De esa manera le puso punto final a un largo y emocionante hilo de twitter en la cuenta @ladiezok.

Algunas horas después decidimos ponernos en contacto con la gallega, y en diálogo con La Diez, Kora brindó más impresiones de lo que le provocó la nota de las niñas del Madrid CFF: “Las mujeres de mi edad a las que les pasó lo mismo que a mí miramos esto con rabia, con amargura, porque es algo que nos marcó de por vida. Esa intensidad sigue ahí, ese sentimiento de querer ir por el balón no se pierde nunca. Pero claro, te das cuenta de que ya tienes 37 años y toda esa oportunidad que ahora tienen las chiquillas de ahora pues… la has perdido”.

Al finalizar, aconsejó: “A las niñas de ahora, como le digo a mi sobrina, les pido que no se rindan, porque yo me arrepentiré siempre de haberlo hecho. Da igual que quieras ser futbolista o profesora de costura, si tienes un sueño debes seguirlo. Enhorabuena a todas las que consiguieron que el fútbol sea un poco más equitativo hoy en día”.

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