Del superávit al «no podemos cargar con los costos» del fútbol femenino

Mientras en la Asamblea Anual Ordinaria de Estudiantes de La Plata se anunciaba un superávit de 574 millones, el vicepresidente Juan Sebastián Verón justificaba la falta de apoyo al fútbol femenino en sus costos. Jugadoras y referentas repudiaron las declaraciones. La paradoja del «negocio» que primero tiene que dar ganancias para luego invertir. 

Por Ileana Manucci

El sábado se realizó la Asamblea Anual Ordinaria de Estudiantes de La Plata, de la cual participaron cerca de 300 socios y socias del club platense. Fue en ese marco donde el vicepresidente de la entidad, Juan Sebastián Verón, realizó una repudiable «explicación» respecto del desarrollo del fútbol femenino, ante la pregunta de una socia.

«Saquemos el romanticismo y todas las cosas que se hablan del amateurismo, el fútbol es un negocio. Por eso tiene que ser redituable. Sería muy difícil para el fútbol masculino, si no tuviera los ingresos que tiene, tener lo que tiene hoy. O sea, tener predio, tener una cancha y demás. Entonces, el fútbol femenino tiene que tener la misma fuente de negocio para poder reinvertir, sino es muy difícil y el club se carga de los costos que tiene el fútbol femenino y otros deportes. Muchas veces se pide mucho y se le pide mucho al club en esto».

Rodeado de, al menos, otros 20 varones directivos, Verón dejó explícito lo que piensan la gran mayoría de los dirigentes de los clubes argentino: «Hay que entender, de una vez por todas, que el fútbol es un negocio. Si lo llegamos a entender de esa forma, nos vamos a poner de acuerdo en lo que refiere a inversión en los demás deportes. Porque sino nos quedamos siempre con el discurso del romanticismo, de que tiene que crecer, de que tiene que ser profesional. La realidad es que para nada es profesional».

Antes de esto, los integrantes de la Comisión Directiva también se habían justificado respecto de porque el estadio UNO no se abría para la competencia, aduciendo cuestiones de calendario y por los «elevados» costos económicos. Hay fue cuando Verón intervino y dijo lo que dijo:

No conforme con todo lo expuesto, Verón aprovechó para pasarle factur a la AFA: «Para ser profesional debería venir con una unidad de negocio, con inversiones dentro del predio y no lo va a tener, porque no hay algo serio detrás, principalmente desde la AFA, que promociona el fútbol femenino y que le carga al club. Hay una cuestión mucho más direccionada al género que realmente al deporte en sí. El debate es mucho más amplio que decir ‘el club no le da’. Creo que hay que valorar lo que hace el club, en general, con todos», cerró.

Al finalizar la asamblea, en las redes sociales del club se publicó un video con imágenes y el siguiente texto: «Exitosa asamblea en UNO y superávit récord». «Nos da orgullo poder presentarles un superávit de +574,8 millones de pesos. Es un balance histórico para la institución», informó el dirigente Juan Martín Ongay. Parece que plata hay, lo que no hay son ganas de invertirla en el fútbol femenino.

Los dueños de la pelota

Las palabras de Verón fueron seguidas de los aplausos de la gran mayoría de los asistentes, en una muestra bastante clara de lo que piensan y ejecutan -o no ejecutan- los dueños del fútbol en nuestro país. Porque eso sienten que son, los dueños de una empresa, de un negocio, de las anheladas sociedades anónimas. Todo muy muy lejos de la función social y cultural que alguna vez tuvieron nuestros clubes y que es su objetivo fundante.

Estas declaraciones, además, se dan en un contexto de profunda consternación y dolor en el fútbol femenino tras la muerte evitable de Juliana Gómez, la joven futbolista de Argentino de Merlo que falleció cuando volvía, en un auto particular porque el club no les puso transporte, de disputar un partido frente a Atlético Rafaela. «Esto no fue un accidente, esto fue negligencia. Las autoridades de Argentino de Merlo deberían hacerse responsables de la muerte de una jugadora, de apenas 20 años, que iba a representar al club», señalaron de forma contundente en un comunicado las compañeras de Juliana.

Esa falta de inversión por la cual la socia de Estudiantes le preguntó a Verón, del acompañamiento mínimo para apoyar a las representantes de un club, fue la que creó las condiciones para el accidente fatal que se llevó a Juliana. No es una exageración decir eso, es la realidad. Las futbolistas se exponen todo el tiempo: se exponen a lesiones y a accidentes porque las hacen jugar en canchas imposibles, porque tienen poco descanso mientras además de entrenar y jugar la mayoría trabaja de otra cosa y estudia, porque muchas no tienen respuestas de los clubes ante lesiones graves y mucho menos acompañamiento psicológico ante todo esto.

Y lo que se pide no es ganar lo mismo que los varones, ser millonarias del día a la mañana, con esos contratos obscenos en un mundo con cada vez más carencias. Lo que se pide es condiciones dignas y adecuadas para entrenar y desarrollarse, para representar de la mejor manera a esos clubes que después, en las buenas, siempre levantan esos triunfos con orgullo, adjudicandose algo que en un 99% es puro sacrificio de las futbolistas.

Pero por suerte, y porque los reclamos y las luchas nunca son en vano, las expresiones de Verón no pasaron desapercibidas y fueron muchas las futbolistas que se manifestaron a través de las redes sociales.

«Día triste y de retroceso», indicó Bettina Stagñares, la ex jugadora y DT que hoy es manager del fútbol femenino de Estudiantes.

Stagñares es una histórica trabajadora y militante del fútbol femenino, y aunque no se expresó más que en ese tuit respecto de los dichos de Verón, días antes había compartido el comunicado de las futbolistas de Argentino de Merlo por la muerte de Juliana Gómez con el texto: «No juguemos a cualquier precio, hagámonos respetar!! Estamos a años luz, basta de zaraza!!».

Luciana Bacci, jugadora de Estudiantes, también se manifestó: «Que lindo sería que los clubes sean de todxs y no solo del fútbol masculino. Que las inversiones y la gestión vayan para todas las disciplinas. La mayoría de los deportes «venden» si se lleva de manera correcta la GESTION + INVERSION».

«Señor Verón, para lograr que lleguen ingresos hay que trabajar e invertir. De arriba no llega nunca nada», tuiteo Aldana Cometti, una de las referentas de Selección Argentina.

«VERGÜENZA», fue la forma simple y contundente con la que Laurina Oliveros, arquera de Boca y la Selección, calificó las palabras de Verón.

«Hablan del fútbol femenino como un negocio a menos de una semana de haber muerto Juliana en la ruta, después de representar a su club, mismo club que no contrato un micro para llevarlas, que comunicó mal el nombre y que no se dignó a aparecer en el velorio. Y nos reducen a la palabra de negocio. Cuando se piden cosas, lo que en realidad se exigen son condiciones adecuadas para trabajar y no privilegios. Además, ya que se habla de negocios, nadie genera ingresos en nada sin primero invertir», añadió Estefi Palomar, también futbolista de Boca.

«El futbol femenino en Argentina tiene muchísimo por crecer y mejorar para ser más competitivo. Sin dudas. Siendo lo tan poco competitivo que es LLENÓ DOS ESTADIOS (las dos veces que se permitió abrirlos) este año!!!! Imaginate el día que el nivel crezca«, sumó Luana Florencia Muñoz, futbolista de Racing y de la Selección.

Muñoz también señaló: «Hay miles de formas de buscar que una disciplina crezca. Sin dudas vas a perder al principio. Pero perdés para ganar. Invertir es eso. Pones 10 hoy, para mañana, con tiempo y trabajo, tener 20. Es un debate muy largo y tengo miles de argumentos para sustentar lo que pienso. A los dirigentes ‘modernos’ les digo una cosa: poner una planta en tu estadio no te hace tan moderno si abrís la boca y escupís machismo. Moderno te hace estar al día con los avances de la sociedad».

Sin ganas de ser políticamente correcta, Julieta Cruz, jugadora del Xeneize y la Selección, indicó sobre Verón: «Un pelotudo básicamente».

La cordobesa Paulina Gramaglia, que milita en el Houston Dash de Estados Unidos, también se manifestó. «Qué rápido crecería el fut fem si todos los clubes se saltearan la etapa pelotuda de “no generan ingresos”. No hermano, no pretendemos ganar lo mismo q Messi. Mirando un poco para el costado te das cuenta que con un poquito de voluntad y mejores condiciones se logran muchas cosas».

«Último y la corto: No hay absolutamente nada más angustiante siendo jugadora que escuchar a dirigentes de tu club diciendo cosas como esta, te saca las ganas de todo«, finalizó Gramaglia.

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