Sola contra la violencia machista

Viviana Servidio, delegada del fútbol femenino de San Cristóbal, denunció a un dirigente de la institución por ejercer violencia verbal, física y psicológica contra ella. “No hay que naturalizar esto. Quiero darle fuerza a las que no se animan a denunciar, porque no soy la única”, afirmó.

San Cristóbal, campeón vigente y actual líder en el Ascenso de la Liga Santafesina, atraviesa un gran momento futbolístico, pero detrás del exitoso presente se esconde un grave problema de violencia de género e institucional.

Quien está al frente de la disciplina en el club de Ángel Gallardo es la delegada Viviana Servidio, que en su lucha por ocupar un lugar en la dirigencia y defender los derechos de las jugadoras tuvo que enfrentarse a situaciones complejas y ser víctima de agresiones verbales, psíquicas y hasta físicas.

En diálogo con Capitanas, la tira deportiva de Radio Chalet 100.9, Viviana realizó una fuerte denuncia contra un integrante de la Comisión Directiva de San Cristóbal, por violencia de género.

“Una de mis luchas dentro de la comisión directiva siempre fue tratar de lograr la paridad, algo que se obtuvo muy por arriba, porque las mujeres terminaron renunciando. La única que me sostuve fui yo, pero con personajes que te intimidan con la mirada y aguantando violencia permanente. Porque que no te pasen información es violencia, que no te inviten a las reuniones de comisión directiva es violencia”, cuenta la delegada del Verde, sobre cómo surgió el problema.

Servidio también remarcó que intentó pregonar la unidad con los varones y llevaban a entrenar al equipo femenino los mismos días que el plantel masculino de Primera y Reserva, y si bien había buena predisposición por parte de los jugadores, no ocurría lo mismo con los dirigentes.

Sobre todo con un directivo que solía ser muy homofóbico y transfóbico: “Decía que en mi equipo de fútbol eran todos trans y tortilleras”, de una manera despectiva. Esta persona fue quien además de discriminar plantel femenino y a las mujeres en general, fue quien también intentó golpear a Viviana, según denunció la dirigenta.

Sin dar el nombre de ese dirigente, Viviana narró el hecho puntual que desencadenó en violencia física. Según su testimonio, un día fue al club para una reunión que tenía pactada y se topó con un patrullero que estaba recorriendo las instalaciones. Les preguntó qué sucedía y le dijeron que había gente merodeando en el lugar y que debían revisar.

En ese momento llegó el directivo en cuestión, pasó por alto la presencia de Viviana para preguntarles a los oficiales lo que ocurría. Ellos le contestaron que ya habían hablado con la señora (Viviana), y el dirigente les respondió: “La señora no es nadie”.

Viviana trató de no darle trascendencia a ese comentario descalificativo y solo le remarcó que ella estaba ahí para cumplir con una determinada tarea y no para discutir con él. Pero el sujeto comenzó a subir el tono y a insultarla. Ante esta situación la policía “dio media vuelta y se fue”, recuerda la delegada.

En ese momento Viviana quedó sola en el club con el dirigente, que estaba acompañado por su esposa. “Una no se puede hacer la mujer maravilla en estos casos, más allá de que nos consideramos fuertes, y sabemos que no estamos solas, en ese momento yo estaba sola. Te genera un poco de temor no saber si te va a pegar fuerte o si te va a desmayar, se te pasan muchas cosas por la cabeza”.

La discusión subió a tal punto que el sujeto amagó con golpear a Viviana, pero su mujer, quien también la insultaba, le agarró el brazo. Sin embargo, con la otra mano alcanzó a pegarle en el hombro y la amenazó.

Luego de este lamentable hecho, Servidio denunció al violento y puso una medida de distanciamiento por un período provisorio de 30 días y además aseguró que buscará un plazo máximo.

También destacó que la dirigencia de San Cristóbal no tomó ninguna medida al respecto, si bien el sujeto no puede ir al club porque no debe acercarse a ella, no fue desvinculado ni apartado de la institución. “No tuve el apoyo de los altos dirigentes. De la Liga Santafesina tampoco recibí apoyo. Sí los puse en contexto para que trabajen en la Ley Micaela, porque esto tiene que quedar plasmado para que haya un antes y un después”.

La Liga Santafesina tiene que garantizar que esta persona no pueda participar más en ninguna institución, porque la persona que es violenta lo es siempre”, sostuvo Viviana.

Solamente contó con el apoyo de sus jugadoras, que tras lo sucedido salieron a la cancha con carteles que tenían mensajes repudiando el aberrante hecho.

Por último remarcó: “No hay que naturalizar este tipo de cosas. Quiero darle fuerza a las que no se animan a denunciar, porque no soy la única. Nosotros en el club tenemos otras mujeres que fueron violentadas por esta persona, como por ejemplo mamás que tienen sus hijos jugando en el club y otras que han ido por diferentes razones y se las ha violentado verbalmente”.

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