Un resultado duro pero esperado

Argentina cayó en su debut de la Copa América ante Brasil. Fue un 4-0 que no refleja lo que fue el desarrollo del juego pero si la contundencia del vecino multicampeón. El martes frente a Perú el equipo nacional tendrá un rival más acorde a su talla.

La Selección Argentina debutó este 9 de julio en la Copa América que se juega en Colombia. Enfrente tuvo al rival más difícil: Brasil, el siete veces (de ocho ediciones) campeón de América.

El resultado fue 4-0 para las conducidas técnicamente por Pia Sundhage. Una goleada que, aunque duele como cualquier goleada, era previsible ante un rival de la talla de Brasil.

Germán Portanavo sorprendió con un 11 inicial que no incluía a Estefanía Banini. La formación daba a entender que el DT argentino sabía que la posesión de la pelota iba a ser difícil y se inclinó por otro esquema de juego.

Argentina tuvo unos primeros 20 minutos con orden y cortándole a Brasil su desarrollo del juego, e intentó en más de una oportunidad salir jugando de contragolpe aunque la cancha le quedaba muy larga y solitaria a Yamila Rodríguez, que buscaba pero chocaba contra la defensa brazuca.

A los 28 minutos, finalmente, se le abrió el arco a Brasil: tras una vistoza jugada colectiva a puro toque, Adriana apareció sola por el costado derecho para mandar la pelota al fondo del arco defendido por Vanina Correa.

Menos de 10 minutos después, Brasil conseguiría el 2-0 tras un polémico penal por una falta de Ruth Bravo contra Bia Zaneratto. La Copa América con cuenta con la tecnología del VAR, según dispuso la Conmebol.

Con este resultado el partido se iba al descanso. Argentina había tenido su llegada más clara desde los pies de Romina Núñez, que sacó un bombazo de larga distancia que rozó el travesaño y se fue afuera.

Ya en la segunda etapa, Brasil no bajó la intensidad, ahogando cualquier posibilidad del equipo de Portanova, que en este primer encuentro tuvo poca capacidad de reacción y de confianza para poder salir a buscar el partido en un contexto adverso.

A los 11 minutos, Zaneratto peléo una pelota en la puerta del área y metió un pase filtrado que Adriana cambió por gol. Era el 3-0 para su equipo.

Ese golpe casi de knock-out hizo mover el banco argentino. A los 18 minutos se produjo el esperado ingreso de Estefanía Banini -reemplazando a Bravo- y la mendocina, si bien no pudo torcer el resultado ni la suerte de su equipo, mostró esas pinceladas de buen fútbol a las que nos tiene acostumbradas y su ascociación clave con otra de las futbolistas que sabe como tratar la pelota: Florencia Bonsegundo.

La cordobesa, pieza fundamental para la generación de juego, no pudo hacer mucho a lo largo del partido, marcada muy de cerca, golpeada fuertemente y con esa falta de asociación que se puedo ver luego con Banini en el último tramo del partido.

Pero Brasil, lejos de quedarse tranquilo con el resultado ya cerrado, fue por más. Sundhage, ambiciosa, mandó a la cancha a su 9, Debinha. Minutos después, una salida a toda velocidad de la Canarinha dejó a la delantera de cara al área y, tras una mala salida de Correa, anotó el cuarto.

Levantar la cabeza y competir

«El torneo, para nosotros, arranca el martes», dijo Germán Portanova en la conferencia de prensa tras el partido, reconociendo que su equipo no contaba con las herramientas para vencer a un rival que lo superó en velocidad, técnica y potencia.

«Nos hicieron dos goles de contragolpe con su velocidad y su técnica porque nos posicionamos más arriba. El equipo intentó llegar, intentó jugar, pero contra Brasil a veces se hace imposible», agregó. Portanova no justificó la derrota pero volvió a hacer enfasis en que la Selección se encuentra en un proceso, buscando una identidad y filosofía de juego, luego de 23 años de gestión del cuerpo técnico anterior, encabezado por Carlos Borrello.

Aldana Cometti, por su parte, dejó un mensaje para la hinchada argentina: «Les digo que sigan confiando en el equipo porque hay mucho para dar. Nosotras dejamos la vida acá, dejamos a nuestras familias, a nuestras amistades, por representar a la selección. Que ellos nos apoyen es muy importante y también lo es crear una identidad, que se identifiquen con nosotras. Somos un grupo que quiere trabajar, que quiere luchar para que el fútbol argentino crezca, y creo que estamos camino a eso».

Lo que viene

Argentina volverá a jugar el martes 12, a las 21, frente a Perú, el único equipo del grupo B que aún no tuvo su estreno en la Copa América y que, a priori, es el rival ante el cual el equipo de Portanova debe sumar puntos y anotar goles si quiere seguir con chances en el certamen.

Los otros dos competidores del grupo, Uruguay y Venezuela, se enfrentaron en el primer turno del sábado, y fue victoria para la Vinotinto por la mínima y gracias a un golazo de su estrella: Deyna Castellanos.

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