Se fue Elsa, queda su camino

La cara del fútbol femenino de Santa Fe se cansó de tanto ninguneo en la Liga Santafesina. Luego de varios meses de roces con parte de la dirigencia, Elsa Oronado decidió retirarse de la entidad de calle Corrientes. «A esta gestión no le interesa el femenino», dijo la ex presidenta del Consejo de Fútbol Femenino de la LSF. 

Por Gastón Chansard

El último torneo de la Liga Santafesina no llevó ningún nombre, algo que la entidad madre del fútbol de Santa Fe siempre hace, simplemente se llamó «Copa». El certamen no tuvo  una reunión con los representantes de los clubes para diagramar el modo de disputa ni el calendario, no se informó con el debido tiempo de antelación el día, hora y cancha de cada partido, y como si fuese poco en algunas oportunidades se cambiaba de cancha por motivos que al día de hoy se desconocen.

La improvisación la sufrieron los equipos en todas las fechas del torneo, aunque la mayor desorganización se observó en la fecha 9 (última), ya que se jugó en varios días y sin un aviso previo (mínimo de 72 horas). El ejemplo más importante del caos que vivió la disciplina se observó en la información que brindó la página web de la Liga Santafesina con la programación de la última fecha: de los 15 encuentros que se juegan por fecha (cinco de la «A», cinco de Reserva y cinco de la «B»), la Liga apenas programó 8, dejando el cartelito de «a confirmar» para los otros 7.

Entre tantos puntos malos para destacar no hay que dejar pasar el tema horarios, ya que en pleno diciembre, con temperaturas agobiantes, no evaluaron la salud de las futbolistas y programaron partidos en pleno mediodía. Por suerte no hubo consecuencias graves, pero en algunos encuentros fuimos testigos de jugadoras que tuvieron que ser reemplazadas, ya que se encontraban mareadas y otras hasta llegaron a vomitar.

Todas estas cuestiones que agravaron el normal desarrollo de los torneos del fútbol femenino de la Liga Santafesina tienen una explicación: el desplazamiento de Elsa Oronado, la ahora ex presidenta del Consejo del Fútbol Femenino.

El ninguneo

«No me dieron participación y cuando les dije que me dejen trabajar como lo venía haciendo, aunque sea para terminar bien con el último torneo (faltaban seis fechas), no me dieron esa posibilidad y decidí dar un paso al costado, esa no es mi forma de trabajar», argumentó Oronado.

Decir Elsa en el fútbol femenino local es decir Liga Santafesina, por años fue la organizadora de los torneos, la que ponía la cara para beneficiar a las jugadoras primero y a los clubes después, una incansable luchadora por la disciplina que se desembarcó en la Liga como representante del Club Las Flores II en 2013, luego se involucró en la dirigencia liguista y terminó siendo la presidenta del Consejo de Fútbol Femenino, tal como en su momento lo exigió la AFA.

El continuo roce con algunas personas de poder en el seno de la Liga Santafesina y el ninguneo constante de los últimos meses para con Elsa Oronado terminaron de desgastar la relación entre la mujer más importante del fútbol femenino de Santa Fe y la entidad liguista. Debido a esta situación Oronado se fue de la Liga Santafesina.

«Me fui por no estar de acuerdo en muchísimas cosas con la nueva dirigencia, no así con el presidente, que siempre trató de apoyarme, pero también era un problema para él», le dijo a La Diez.

-¿A esta nueva gestión le interesa el fútbol femenino?

-Para nada les interesa, está claro que los que toman decisiones no tienen femenino en sus clubes.

-¿Qué te llevas de tus años de gestión en la Liga?

-De esta dirigencia lo peor: hostigamiento, maltrato, poca empatía, y aclaro nuevamente que no es de parte del presidente, a quien considero una excelente persona, pero tendría que haber defendido un poco más al fútbol femenino, habíamos logrado muchas cosas en estos años. Pero más allá de eso me llevo la amistad de muchos de los empleados de la Liga, del cariño de las futbolistas y los logros deportivos.

-¿Vas a seguir trabajando desde otro lugar?

-Tengo muchas propuestas de clubes y Ligas de la provincia que vieron y valoran mí forma de trabajar, pero por ahora no tengo planificado nada, estoy tratando de ver la forma de superar esto, y además quiero pedir disculpas a toda la gente que dejaré sin sus proyectos en la Liga Santafesina.

Elsa Oronado y el «Gringo» Morano fueron las dos personas que más trabajaron por el crecimiento del fútbol femenino de Santa Fe en la última década. Hoy Elsa se va por los motivos que ella misma explicó, pero en el espejo retrovisor se ve un trabajo que dejó logros deportivos de alto vuelo, desde un subcampeonato nacional de la Selección de la Liga Santafesina hasta el reciente título de la Copa Federación, y en el medio está la Copa Santa Fe con un podio que tuvo a dos representantes de nuestra Liga, Unión primero y a Deportivo Santa Rosa tercero. Y en esos objetivos deportivos aparece la disputa de un campeonato oficial de Reserva, los torneos afianzados de Primera A y Primera B, el crecimiento técnico y físico de todos los equipos, la construcción desde los cimientos con los encuentros de las Escuelitas y, lo más importante, la construcción de un camino.

El Gringo y Elsa abrieron un sendero, lo trabajaron, lo transformaron en un camino, lo allanaron y hoy es una ruta que es transitada por centenares de jugadoras.

Ese camino no tiene retorno, aunque algunos lo quieran cerrar.

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