El patriarcado lo mira por TV

El fútbol femenino sigue creciendo: ahora llega por los medios públicos a todo el país y con equipos periodísticos integrados por mujeres. Una política forjadora de sueños para las nuevas generaciones.

Por Ileana Manucci / Nota publicada originalmente en pausa.com.ar

Prendés la tele, buscás la TV Pública o DeporTV y hay fútbol, de viernes a lunes, desde la mañana hasta entrada la tardecita. No, no es ese 2009 en el que mirábamos con voracidad los partidos que el Fútbol para Todos nos devolvía después del maldito codificado para pocos. Es 2021 y en las canchas juegan mujeres. Y en las cabinas, suenan voces femeninas. Podría ser el Fútbol para Todas, pero es más que eso. Es el fútbol que juegan mujeres cis y trans, bisexuales, lesbianas, no binaries, y que, claramente, es para todes.

El 11 de agosto, tres días antes del arranque del torneo de Primera A de la AFA, el tercero de esta nueva era semiprofesional, la entidad dirigida por Chiqui Tapia anunció que la petrolera YPF sería el nuevo sponsor, algo no menor para una disciplina que necesita de este tipo de apoyos e inversiones, pero la gran novedad era otra: los partidos ya no iban a ser para los pocos que pueden pagar el pack fútbol, sino que irían a través de la TV Pública y DeporTV. Los dos torneos anteriores contaron con la trasmisión de solo dos partidos por fecha, a través de la señal codificada TNT Sports. Nada más.

Pero luego del anuncio de la televisación se imponía una pregunta “¿quiénes van a relatar y comentar los nueve partidos de cada fecha?” y la respuesta la dio DeporTV oficializando a un equipo de más de 15 periodistas mujeres para encargarse de los relatos, comentarios y cobertura del campo de juego. “Cuando empecé a estudiar periodismo nunca pensé en ocupar estos lugares, apuntaba a algo mucho menor, daba por sentado que esto nunca iba a ocurrir”, dice Ayelén Pujol, periodista, escritora y hoy comentarista. “Me parece que es una oportunidad histórica, que se da en un contexto de reivindicaciones y que es importante estar, ser parte de esto”, añade.

Daniela Lichinizer, también comentarista, cuenta que cuando la convocaron para ser parte de las transmisiones sintió una “emoción enorme” y explica: “Siempre me interesó la parte de los comentarios y poder hacerlo en el torneo femenino es un sueño cumplido. Creo que siendo mujer entrar a hacer comentarios en el fútbol masculino es muy difícil, así que poder hacerlo ahora en el fútbol femenino y con transmisiones a todo el país es una doble alegría para mí”.

Para la recién estrenada relatora Natalia Maderna, esa emoción por la convocatoria se transformó rápidamente en responsabilidad. “Sentí que hasta por una cuestión de responsabilidad militante tenía que aceptar este trabajo. La verdad es que no me autopercibo relatora, soy consciente de las limitaciones que tengo, me estoy formando, pero una milita ciertas causas y después tiene que hacerse cargo de eso también”.

Delfina Corti, en el mismo sentido, comenta: “Yo nunca había hecho ninguna de las tres cosas, así que me incliné por el campo de juego, porque no me sentía preparada para relatar. Elegí ir de a poco y dejarle ese lugar a compañeras que ya vienen hace tiempo relatando y comentando. Mientras, me sigo preparando”.

Con voz de mujer

Que las transmisiones estén cubiertas íntegramente por equipos periodísticos femeninos no es un dato menor. Abre un campo laboral que hasta el momento estaba vedado para las periodistas y reivindica, en gran parte, el trabajo que la mayoría de ellas viene haciendo desde años en la cobertura solitaria y dificultosa del fútbol femenino en el país.

“Que seamos todas mujeres implica también la posibilidad de mostrar que hay una forma de ejercer el periodismo y la profesión acorde a los tiempos”, comenta Ayelén Pujol. “Que podemos mirar el deporte desde el feminismo, con perspectiva de género, creo que todo eso también es un aporte a las trasmisiones, a la posibilidad de pensar otro fútbol o un fútbol con otros códigos, que no esté atravesado por la violencia, por la cultura del aguante o por comentarios machistas”.

Sobre esto, Lichinizer también señala que “el hecho de que todas las transmisiones estén integradas por equipos de mujeres es un mensaje muy fuerte, un mensaje al mundo de los medios mainstream que no tienen mujeres en sus equipos y que siempre tuvieron la creencia de que no dábamos la talla o que no había mujeres que quisieran estar en estos roles, algo totalmente falso porque queda claro que somos un montón”.

Ante la pregunta respecto de si tiene un sabor distinto que todas las transmisiones sean comandadas por mujeres, Maderna dice sin titubear: “Sí claro, tiene el sabor de la victoria, del reconocimiento, de que militar vale la pena, de que mujeres idóneas van a cubrir la disciplina, algo que ya vienen haciendo desde las sombras, desde los links y los streaming que militaban para poder difundir de cualquier manera a las pibas. Son mujeres que saben de lo que están hablando, que no trasmiten por corrección política sino por convicción feminista militante y futbolera, y eso es incomparable y es imbatible en las trasmisiones, porque no hay ninguna lucha actuada, son todas luchas legítimas”.

Un paso clave

La trasmisión de los partidos, acuerdan todas las entrevistadas, es una de las piezas fundamentales para apuntalar el crecimiento del fútbol femenino. “Para que crezca cualquier deporte, en este caso el fútbol femenino, tiene que llegar a la gente, porque cuando eso pase van a llegar los sponsors”, describe Corti. “Es un circuito: no puede haber sponsors si nadie lo ve, pero nadie lo ve porque no se televisa. Bueno, ahora se televisa así que se abren esas perspectivas”.

Natalia Maderna acuerda respecto de la importancia de la llegada de inversiones, pero también apunta a la responsabilidad de las dirigencias: “Ojalá la televisación traiga inversiones, sponsors para las camisetas, que eso traccione que los equipos puedan jugar en sus estadios principales. Kicillof puso a disposición el Estadio Diego Maradona de La Plata, y lo celebro, pero yo quiero que Racing juegue en el Juan Domingo Perón, que Independiente juegue en el Libertadores de América. Creo que la televisación también va a dejar expuestos a aquellos clubes que no se tomen en serio la disciplina”.

Pujol, por su parte, indica: “Todo el ambiente del fútbol femenino está muy contento con esto; hay muchas jugadoras de otras provincias, algunas hace años están que están en Buenos Aires y capaz es la primera vez que sus familias las pueden ver jugar. También es la posibilidad de que puedan ver tu laburo, el de las futbolistas, las árbitras. Un DT también me decía ‘esto nos obliga a ser mejores’”.

“La visibilidad de este deporte es la clave, y que nuestras propias familias y amigos tengan la posibilidad de vernos a la distancia, tiene un valor importantísimo”, comentaba Cecilia Ojeda, una de las santafesinas que juega en Primera con la camiseta de Deportivo Español, en diálogo con La Diez. “También sirve un montón para hacer videoanálisis post partidos, para analizar a futuros rivales y también para que las futbolistas puedan tener sus jugadas destacadas y con ese material irse a jugar al exterior, como viene sucediendo en los últimos años”.

Sueños de gol

Que todos los partidos de la Primera División puedan verse de forma gratuita desde todo el país a través de los medios públicos es histórico, claro. Pero es mucho más. Ninguna de nosotras -las periodistas, futbolistas, hinchas, nadie- vio partidos de fútbol femenino en la tele en su infancia, en ese momento en que se forjan las ilusiones de ser. De ahí que esta decisión política de visibilizar al fútbol femenino es revolucionaria y, más aún, forjadora de sueños.

“Siempre decimos que no se puede aspirar a ser o soñar ser aquello que no se conoce o no se ve, y ahora que tenemos mujeres jugando al fútbol de manera profesional en la pantalla de los medios públicos hay muchas más niñas que pueden acceder a ese proyecto de vida”, comenta Lichinizer.

Y Maderna agrega: “La televisación también es clave porque se liga con algo que decimos siempre, la importancia de tener referentes. Que las infancias -digo infancias y no solo nenas- puedan saber y ver que también hay mujeres que juegan a la pelota, construye sueños de gol. Son nenas y nenes que van a querer jugar no sólo porque ven a varones jugando a la pelota sino también a mujeres, eso me parece lo más determinante”.

Acá también

El 6 de septiembre, en la fecha 4, debutó en las transmisiones de DeporTV la rosarina Bianca Ossola, como cronista de campo juego en el Gigante de Arroyito. Central es único equipo del interior en la Primera de AFA y Bianca la representante federal en los equipos periodísticos.

«Cuando me confirmaron que iba a hacer campo de juego, y en el Gigante, pase por todas las emociones», dice Bianca en diálogo con Pausa. «Me puse muy contenta y me movilizó un montón porque vengo cubriendo, en este caso a Central, desde la Liga Rosarina. Y que me llamen desde un canal de deportes nacional para hacer campo de juego me emocionó mucho».

Respecto de la importancia de la televisación de los partidos para el desarrollo del fútbol femenino, Ossola dice de forma contundente «es clave». Y agrega: «Es real esto de que si no se ve parece que no existe. Esto existe y hay que mostrarlo. Sirve para que las jugadoras de diferentes lugares del país vean la Primera de AFA y se puedan ilusionar con competir ahí; sirve para que las más pequeñas puedan ver referentes en las pantallas, conocer sus historias, ver que casi todas tienen cosas en común, las dificultades que pasaron. Creo que mostrar esto en un medio público, de forma abierta, para todo el país, es muy importante para las que están y para las que vienen».

La periodista rosarina acuerda con sus colegas en el valor que le aporta a las trasmisiones que estén llevadas adelante por periodistas mujeres que desde hace mucho tiempo siguen la disciplina. «Y además porque el fútbol siempre estuvo contado por hombres: los protagonistas adentro de la cancha son hombres, quienes cuentan lo que pasa adentro de las canchas son hombres, quienes deciden en los clubes son hombres; entonces que las trasmisiones estén a cargo de mujeres creo que abre puertas y genera lo mismo que decía antes con las futbolistas: quizás hay mujeres que están estudiando periodismo deportivo, comunicación o simplemente aman el fútbol y quieren formar parte, poder tener estas trasmisiones hace que se empiecen a abrir puertas para que eso también pueda hacerlo una mujer, me parece fundamental».

Consultada sobre cuáles cree que son los próximos pasos que tiene que dar el fútbol femenino para seguir creciendo, Ossola señala: «Creo que lo principal es federalizarlo. Si se sigue pensando, organizando y contando desde una sola provincia se estarían cometiendo los mismos errores que se cometieron en su momento con el masculino. Me parece que la clave para que el fútbol femenino siga creciendo es que se federalice, que sean más equipos los que compitan en los tres torneos de AFA, que las diferentes ligas del país se potencien y empiecen a ganar competitividad, que los clubes abran más las puertas a la disciplina, que se juegue esa Copa Nacional que se anunció hace un tiempo y, obviamente, la profesionalización, tanto desde los contratos como en las condiciones óptimas para entrenar y preparase, creo que hay que potenciar todas cosas y apuntalar mucho también las inferiores, las escuelitas, las reservas».

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