«Cuerpas reales, hinchas reales»: la pasión también es de nosotras

Unión de Santa Fe. Autora: Titi Nicola.

Un proyecto fotográfico reúne a reporteras gráficas de tres países y 33 clubes con el objetivo de retratar la pasión con la cual mujeres, lesbianas y trans-travas viven el fútbol. Casas como santuarios, la pasión que pasa de madres a hijas, las hinchas que sus familias no dejaban ir a la cancha y miles de historias más son parte de «Cuerpas reales, hinchas reales». 

Por Ileana Manucci

A esta altura de los acontecimientos parece anacrónico pensar que cuando decimos la palabra «hinchas» lo primero y/o lo único que se venga a la cabeza son varones. Varones agitando en las tribunas, colgados de los paraavalanchas, rompiendo todo -muchas veces- luego de una derrota dolorosa, o de un triunfo histórico también. Varones de todos los colores, estaturas, contexturas, con todos sus cuerpos libres al viento, como están acostumbrados desde el principio de los tiempos.

Las hinchas, en los pantallazos que las trasmisiones de televisión dan a las tribunas -en los partidos pre pandemia, claro- y en alguna que otra contratapa o rincón web de medios deportivos, son siempre bastante parecidas: belleza hegemónica, con camisetas al cuerpo, maquilladas, siempre impecables y modositas. Las pocas excepciones a esa imagen hegemónica y sexualizada son eso, simples excepciones.

Pero hay más, mucho más, en el universo de las hinchas. Y eso intenta mostrar el proyecto Cuerpas reales, hinchas reales, que dirige Erica Voget desde La Plata. «El proyecto colectivo nace después de presentar la serie de hinchas mujeres de Gimnasia en marzo de 2020, con el objetivo de visibilizar cuerpos de mujeres que cuestionen el modelo de representación hegemónica y los estándares de comportamiento asociados culturalmente al rol de la mujer», dice Voget en diálogo con La Diez.

Esa primera serie fue el germen que se desparramó luego por todo el país, Uruguay y Chile. La idea es esa, como lo dice el nombre del proyecto, mostrar a las hinchas reales, pero hay un plus: quienes las retratan son, también, hinchas. Luego de presentar el trabajo sobre Gimnasia, Voget cuenta: «Me comenzaron a preguntar si haría el mismo trabajo para otros clubes, pero el sentimiento que genera hacer este trabajo con el club del cual sos hincha es el condimento necesario para recibir tantas emociones de las retratadas y poder trasladarlo a una imagen, por lo que surgió generar esta acción colectiva».

Ahí comenzó entonces el proceso de contactar a fotógrafas de clubes de todo el país, para poder armar ese mapeo de cuerpos, pasión y agite futbolero. «Después de dejar abierta la convocatoria en las redes por un mes, de a poco fueron inscribiéndose. Con la colaboración de Vero Ape en Buenos Aires y Natalia Rovira en Uruguay, difundimos el proyecto y nos apoyamos mutuamente en esta movida que nos genera, desde un primer momento, mucho entusiasmo».

Según cuenta Voget, solo quedaron afuera de la convocatoria aquellas que se presentaban para el mismo club y para seleccionarlas «se tuvo en cuenta el portfolio documental y su calidad de trabajo». Finalmente el proyecto cuenta con 33 fotógrafas: 26 de Argentina, cinco de Uruguay y dos de Chile.

-¿Cuál es tu relación con el fútbol?

-Soy hincha de Gimnasia desde los 6 años, que mi viejo me hizo socia para hacer destreza. Gimnasia es mi infancia. Después vino el fútbol, pero con lo que me identifico es con la pertenencia a un club, representar los colores en cada competencia, en las amistades que nacieron ahí y aún perduran, en las anécdotas familiares con todo lo que eso significa.

-¿Qué creés que puede aportar un proyecto como este al lugar de las mujeres y disidencias en el fútbol?

-La fotografía es un instrumento de visibilización y de reflexión, generar conciencia del espacio que ocupan las hinchas mujeres y disidencias en los clubes de fútbol es vital para reconocer el rol social que tienen y lograr los compromisos de equidad que se necesitan. Este trabajo no solo hace referencia al fútbol sino también a cómo a través de esos colores las luchas son similares sin importar el equipo. Por eso decimos «somos distintas y somos iguales», ya sean luchas sociales, culturales o políticas.

Club Atlético Lanús. Autora: Belen Acuña.

Hinchas, delante y detrás de cámara

Entre las 26 fotógrafas argentinas hay tres santafesinas: una es Agustina Fernández, sancristobalense radicada en Buenos Aires e hincha fanática de San Lorenzo de Almagro; y las otras dos son las encargadas de retratar la pasión con la cual se vive el fútbol en nuestra provincia, Trinidad Bussolaro (Club 9 de Julio de Rafaela) y Ana Clara «Titi» Nicola (Unión de Santa Fe).

En diálogo con La Diez, Nicola nos cuenta qué fue lo que le interesó del proyecto Cuerpas reales, hinchas reales. «Soy una fanática del futbol, de Unión y también me gusta mucho la fotografía. Durante muchos años saque fotos para Unión, dentro de la cancha y también mucho del color de los hinchas en las afueras. Encontrar este proyecto fue un modo de condensar todo, de que se encuentran ahí un montón de ideales, de modos de ver: el fútbol, el feminismo, las hinchas, el color, y que además sea un proyecto colaborativo me pareció hermoso. Está buenísimo que cada una haga las fotos de su club pero que eso forme parte de algo más grande y que tiene que ver con la pasión de muchas hinchas fotógrafas».

Titi dice de si misma que es «muy termo» cuando se le pregunta por su relación con el fútbol, por su forma de vivirlo. Explica: «Soy de madera para jugarlo pero me gusta mucho el fútbol, verlo, disfrutarlo, sobre todo Unión de Santa Fe. Me gusta el folclore, soy muy termo con eso, y desde la fotografía siempre me dio muchas alegrías, verlo desde ahí, tener un archivo súper grande de los últimos años del club, de los planteles, los ascensos que me tocó vivir, los hinchas, los festejos en 1° de Mayo (NdR: la intersección de esa calle con el tradicional bulevard santafesino es el lugar de encuentro y previa de les hinchas tatengues, a pocas cuadras del Estadio 15 de Abril), en la cancha, todo eso que tiene que ver con el barrio, con la cultura, con vivir acá en Santa Fe y sentirlo tan de cerca».

Autora: Titi Nicola

-¿Cuál fue la búsqueda que hiciste para llegar a las hinchas que retrataste? ¿Qué características valoraste para cumplir con la consigna de que sean «cuerpas reales, hinchas reales»?

-Fue mutando bastante el modo de acercarme a las hinchas y buscar. No fue tan fácil el encuentro, fue muy difícil llegar a la instancia de ser retratadas, había bastante resistencia. Entonces me avoque a buscar a las que tenían una historia con el club, que son parte o habían sido parte de la vida institucional del club y en su mayoría de modos bastante silenciosos e invisibilizados, como el laburo en inferiores, en la cocina, en las actividades deportivas. Después fui buscando también jugadoras de hockey, de voley, hijas de jugadores, y siempre con la consigna de salir de lo hegemónico, no ir a esa hincha que las marcas nos muestran cuando nos quieren vender una camiseta o que la televisión muestra en esas típicas tomas a la tribuna, quería ir mas allá, que sean otros cuerpos, otras cuerpas. Es un desafío recontra político que la palabra cuerpas este en el título del proyecto.

El término «cuerpas» no es casual y va más allá de un tecnisismo de la lengua, de los interminables debates respecto del lenguaje inclusivo y la Real Academia Española. El lenguaje inclusivo es profundamente político, no busca ser norma, busca justamente salirse de ella y mostrar algo que el lenguaje oculta y que tiene que ver con universalizar en el masculino todas las formas de ser, sentir, pensar, estar.

«Hablar de cuerpas, de salirnos de los estándares de belleza, es una posición política, sabemos que eso nos va a traer pelotazos que vamos a tener que atajar, pero acá estamos«, dice con seguridad Nicola. «Tenemos toda una hinchada por conquistar, con esa parte que se está deconstruyendo y quiere ver otras cosas, pero también hay muchos dinosaurios y machis que nos van a hacer las cosas difíciles, entonces me parece que tiene que ver con eso, reconocer que la hincha de fútbol es tu compañera, es la piba con la que te tomas un vino o una birra, que grita los goles, que se le sale la cadena gritándole al árbitro igual que vos, que llora, que juega al fútbol 5, que sueña con ver al equipo campeón, que puede discutir con vos la última formación de Azconzábal al mismo nivel, o no, pero sin que nos sobreexigan por ser mujeres, queremos ser como ellos que tienen total impunidad para hablar de cualquier cosa. Creo que la idea de hacer las fotos en un contexto cotidiano, más íntimo, tiene que ver con mostrar que somos gente normal, es tu vieja, tu hermana, tu amiga, y que nos unen los colores, que eso es todo lo que nos importa, queremos vivir el fútbol relajadas, sin presiones, sin tener que demostrar nada, que es por amor, por amor a la pelota y al club».

Para Titi está claro que la pasión no tiene géneros, que el fanatismo y la locura por los colores se trasmite también -y mucho- de madres a hijas, de abuelas a nietas, que se comparte con amigas, amigues, hermanas, novias, novios.

Si hay una diferencia es la que la cultura patriarcal impone: «Sabemos que, estadísticamente, las mujeres van menos a la cancha, porque se tienen que quedar a cuidar a los hijos, porque es muy difícil acceder, porque pagar una cuota es mucho gasto para muchas familias, pero vivimos el fútbol con el mismo amor, la misma pasión, la misma locura: sufrimos los clásicos, nos emborrachamos en los festejos, en las previas, es exactamente lo mismo. Tenemos derecho a ir a la cancha, a sentirnos seguras en las tribunas, a que las camisetas de «minita» no sean ese casi talle único que no le entra a nadie, y que cuando nos pongamos la camiseta no seamos acosadas, violentadas; queremos tener un área de género a la cual acudir cuando esas cosas pasen, tener una agrupación feminista que nos ayude a pensar, creo que todas esas cosas nos van a llevar a un lugar de igualdad, que ojalá no sea utópico sino una realidad hacia la cual caminamos».

Identidad y pertenencia

Camila Ramenzoni es la fotógrafa hincha de la Academia encargada de retratar la pasión de las mujeres y disidencias racingistas. Consultada sobre cuál es su relación con el fútbol, dice: «No me acuerdo cuando empezó, creció en mi, conmigo. Mi papá es periodista deportivo y en casa desde chica hablábamos siempre de fútbol, por eso también me interesó tanto. Creo que tanto a quienes retratamos como a las fotógrafas, el fútbol nos impacta en nuestras vidas, es nuestra identidad, y creo que lo queremos mostrar no es solo que las retratas son hinchas, sino que nosotras también lo somos y queremos mostrar cómo se ve eso a través de nuestros ojos».

-¿Qué fue lo que te interesó del proyecto para sumarte?

-Me interesó que se le de visibilidad a la hincha, de unir su identidad con el club, de sacar eso del cuerpo hegemónico que es lo que siempre nos imponen los medios gráficos deportivos, sobre todo. Me interesó mostrar a las hinchas tal cual son, esas que encontramos en las canchas, participando de la vida de los clubes, que es algo que no vemos, siempre se muestra a los varones en esos lugares.

-¿Cuáles fueron las historias que encontraste y que más te gustaron?

-La historia de Sabrina, una chica trans, que se definía como una «exiliada de Racing». Ese encuentro fue muy emocionante. En el 2003, a los 12 años, se vino a vivir a Buenos Aires desde Santa Cruz con su familia, en ese momento todavía no era Sabrina aunque siempre se autopercibió mujer; ella cuenta que a los 4 años le tuvieron que explicar que había nacido varón. Ella habla del exilio de Racing porque cuando llegó acá lo primero que hizo fue hacerse socia del club, lo amaba y disfrutaba pero se sentía fuera de eso… sentía que el fútbol le imponía una práctica machista, un lugar al que no pertenecía, donde no podía mostrarse tal cual era, no se sentía ella ahí, sentía que si se mostraba como era la iban a discriminar, a insultar. En el 2013 ella obtiene su DNI, en 2014 salimos campeones y ella me cuenta que fue al Obelisco pero que miró desde lejos porque tenía miedo de que la insulten, el rechazo, que la violenten, y cuando le pregunto qué fue lo más lindo que le dio Racing me dice que el campeonato 2019, porque fue con unas amigas a ver el partido a una pizzería y después si fue a festejar al Obelisco, porque sintió que ese día ya nadie la iba a cuestionar, que la iban a aceptar tal cual era.

Autora: Camila Ramenzoni

Entre las hinchas que Camila retrató, hay una célebre, una de nuestras madres de la plaza y el pueblo: Taty Almeida. “Yo tengo un amor por Racing, mi corazoncito está ahí”, le dijo Taty cuando la fotógrafa fue a conocer su historia con el club.

La representante de Madres de Plaza de Mayo tiene una gran identificación con Racing por su hijo, Alejandro, detenido y desaparecido el 7 de junio de 1975. Según lo que le contó a Camila, Alejandro compartía la pasión por Racing junto a su hermano, Jorge. Por ese motivo Taty le tiene un cariño enorme a la institución. «Fue un encuentro muy emocionante», dice Camila, como si hiciera falta aclararlo.

-Culturalmente se cree que las mujeres y disidencias no vivimos el fútbol con la misma pasión que los varones. En tu búsqueda ¿comprobaste o refutarse eso?

-La intensión de este proyecto es quitar eso que se cree culturalmente de que la mujer no vive el fútbol de la misma forma que los varones. Las fotos que todas logramos muestran la identidad de la hincha en su casa, en su intimidad, cómo vive la pasión por su club; eso queremos mostrar, que las mujeres, disidencias y varones viven la pasión de la misma manera. Esperamos aportar a esa visión y que invite a un diálogo que nos visibilice como hinchas. Cuando arranqué a trabajar lo hice cubriendo fútbol de ascenso, y mucha gente me decía «¿cómo te animás a ir sola a las canchas?». ¿Y por qué no? Podemos ir solas, con amigas, amigues, igual que vos. Es eso, lo simple, mostrar que somos iguales y que somos importantes en las canchas.

Las hinchas en Tecnópolis

Además de los adelantos que ya pueden verse en redes sociales, en las cuentas de las fotógrafas y en el perfil de Cuerpas reales, hinchas reales, este domingo el proyecto -ya hecho realidad- llega a Tecnópolis.

Allí se montará por primera vez la muestra, que contará con una foto de cada fotógrafa, y se proyectará el audiovisual que expone buena parte del registro realizado en los tres países.

La muestra será parte de la jornada de cierre de la segunda edición del ciclo «Nosotras Movemos el Mundo», una iniciativa conjunta del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación, el Ministerio de Cultura de la Nación y Tecnópolis, en el marco del Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

 

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