#8M: paramos, marchamos y jugamos

El próximo lunes, en el marco de las actividades por el Día de la Mujer Trabajadora en Santa Fe, se montará una canchita en la Plaza 25 de Mayo para que niñas, mujeres y disidencias se encuentren mediante el juego. Coordinarán la actividad las profes y jugadoras Mara Domínguez y Alejandra Haas.

El lunes 8 de marzo el movimiento de mujeres, lesbianas, trans/travas saldrá una vez más a las calles de todo el país -y el mundo- para reclamar por sus derechos. La modalidad en Santa Fe, y en el marco de la pandemia, será con una caravana por las calles de la ciudad que comenzará a las 17 en Canal 13 y concluirá en la Plaza 25 de Mayo.

En ese marco, las jugadoras y profes de escuelitas de fútbol, Mara Domínguez y Alejandra Haas, montarán un espacio para jugar a la pelota con las niñas, mujeres y disidencias que asistan a la plaza.

«Queríamos aprovechar para visibilizar el fútbol femenino infantil. Lo consultamos con la Mesa Ni Una Menos y encantadas no cedieron un espacio», cuenta Domínguez en diálogo con La Diez.

«Creemos en el fútbol como espacio de lucha, como herramienta contra la violencia de género y como generador de sentidos. Queremos canchas con todes adentro», dice con convicción la histórica jugadora de Unión.

Domínguez y Haas han estado enfrentadas por los colores del tate y de Colón pero siempre han levantado las banderas de los feminismos, visibilizando luchas y amplificando reclamos. Con esta actividad, la idea de la dupla es justamente esa: «visibilizar la lucha cotidiana que llevamos adelante en el fútbol femenino, como jugadoras, entrenadoras, dirigentes e hinchas», señalan en la difusión del espacio.

«¿Por qué es importante visibilizar el fútbol femenino? Porque el fútbol es un ámbito históricamente asignado a varones cis-heterosexuales y donde las mujeres y disidencias sexuales hemos sido invisibilizadxs y/o excluidxs de participar durante décadas.

Hoy en día, a base de luchas, la recuperación de historias y la gran pasión por lo que hacemos, hemos conquistado lugares. Sin embargo, existen desigualdades y violencias machistas arraigadas, que urgen ser identificadas y desarmadas para construir espacios más equitativos.

Por eso, este #8M reivindicamos el derecho al juego, las infancias libres de violencias, la igualdad de oportunidades y un fútbol federal y profesional, que reconozca todas las identidades. Reivindicamos también, al fútbol como una herramienta posible para combatir la violencia de género, porque es un espacio de encuentro donde se construyen sentidos y vínculos; asimismo, contribuye al empoderamiento de niñas, mujeres e identidades disidentes.

Queremos -y necesitamos- clubes y canchas con todxs adentro«.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here