Una historia para no repetir

El fútbol masculino se construyó desde los cimientos porteños. A pocos meses de cumplir 90 años de profesionalismo, la historia refleja las desigualdades que se hicieron «naturales» a lo largo del tiempo. ¿El femenino tomará el mismo camino? 

En la página oficial de AFA, en su sección de “Historia”, hay una parte que cuenta: “El 21 de Febrero de 1893, Alejandro Watson Hutton fundó The Argentine Association Football League. Debido al crecimiento explosivo de clubes futboleros y a la creación de otra entidad como la Asociación Amateurs la situación se complicó aún más. Estos hechos facilitaron la participación de un mismo futbolista en dos equipos a la vez, originando infinidad de controversias entre clubes y asociaciones. Fue así como se disputaron torneos paralelos entre 1912 y 1914 y entre 1919 y 1926. Precisamente en este último año se produjo la unión de ambas asociaciones y la nueva entidad pasó a denominarse Asociación Amateurs Argentina de Football. No se resolvió nada. Fue así que luego de largas y duras controversias, el 10 de mayo de 1931 en una reunión donde participaron los representantes de ‘los clubes Atlanta, Boca, Gimnasia de La Plata, Chacarita, Estudiantes de La Plata, Huracán, Independiente, Platense, Quilmes, Lanús, Racing, River, Tigre, Vélez, Talleres (Remedios de Escalada), San Lorenzo, Argentinos Juniors y Ferro’, se resolvió fundar la Liga Argentina de Footbal, de acuerdo a lo que se lee en el acta de fundación. El 31 de Mayo comenzó la era del campeonato profesional con 18 equipos. Tres años después, en 1934, la organización del fútbol sufrió una nueva reestructuración, pero esta vez administrativa: cambió de denominación: pasó a llamarse Asociación del Fútbol Argentino”.

Así presenta la AFA el inicio del profesionalismo, un torneo que, al igual que el fútbol femenino actual, se asumía como argentino y solamente cubría un radio de 60 kilómetros, ya que lo más lejos de la ciudad de Buenos Aires era La Plata. La distribución geográfica de aquel primer torneo fue la siguiente: 10 clubes de ciudad de Buenos Aires (Argentinos Juniors, Atlanta, Boca Juniors, Chacarita Juniors, Ferro Carril Oeste, Huracán, Platense, River Plate, San Lorenzo y Vélez Sarsfield), 6 del Conurbano Bonaerense (Independiente, Lanús, Quilmes, Racing Club, Talleres (RdE) y Tigre) y 2 de la ciudad de La Plata (Estudiantes y Gimnasia y Esgrima).

Boca Junior (1931).

Histórica “fake news” del fútbol argentino

El primer campeonato se jugó entre el 31 de mayo de 1931 y el 6 de enero del 1932. Boca se consagró campeón y San Lorenzo se quedó con el segundo puesto. Si de federalismo se trata, vale destacar en ese año se profesionalizaba la denominada Liga Argentina, como así también la  Rosarina y la Santafesina. Por lo tanto se jugaron los tres campeonatos en simultáneo, pero los dos torneos de la provincia de Santa Fe finalizaron antes que el porteño. Boca gritó campeón en enero de 1932, Newell’s, en Rosario, lo hizo el 22 de noviembre de 1931 y Gimnasia de Ciudadela, en la ciudad de Santa Fe, celebró el 3 de octubre de 1931.

La popularidad de Boca y el centralismo porteño también se encargaron de contar otra historia. Pero la verdadera, y quien quiere oír que oiga, cuenta que Atlético Gimnasia y Esgrima de la ciudad de Santa Fe fue el primer campeón de la era profesional en el fútbol de Argentina.

Vale la pena blanquear la data histórica del primer campeón profesional del masculino para demostrar desde todos los rincones del fútbol que la historia siempre se armó, ordenó y disciplinó desde las calles porteñas. Ya lo dijo el presidente Alberto Fernández con respecto a su ciudad natal, “nos llena de culpa, de verla tan opulenta, tan desigual y tan injusta con el resto de las provincias”. Esa frase le cabe a todo, y al fútbol le calza como el anillo del “Todo Pasa” de Julio Grondona.

Afiliados directos e indirectos

Hasta el momento el camino que se tomó en el fútbol femenino es similar al del masculino. Como ya detallamos, los 18 equipos de hombres de 1931 eran de Buenos Aires y sus alrededores. Mientras que en las mujeres, de los 17 equipos que comenzaron el “semiprofesionalismo” en septiembre de 2019, 16 fueron del AMBA y 1 de Rosario. Además de la enorme desigualdad que los números reflejan, desde Buenos Aires llegaron las críticas a Las Canallas por ingresar al máximo torneo de AFA.

Hay que repasar la historia de los comienzos del fútbol masculino profesional. Con la desaparición del amateurismo y el nacimiento del profesionalismo los clubes del “interior del país” comenzaron a querer competir en el campeonato más importante de Argentina, por lo tanto comenzaron a buscar todas las vías posibles para afiliarse a la AFA, aunque se admitieron solamente equipos del “interior” de la provincia de Buenos Aires y de las ciudades de Rosario y Santa Fe.

Rosario Central (1939).

En 1939 Rosario Central y Newell´s Old Boys solicitaron a la AFA su incorporación al campeonato regular. La AFA, luego de agudas discusiones, decidió otorgarles el permiso para formar parte del torneo de ese año. La Lepra terminó en el cuarto puesto y los Canallas en el undécimo.

Posteriormente le dieron el permiso a Unión de Santa Fe, y así fue como desembarcó en  1940; Central Córdoba de Rosario desde 1943, Argentino de Rosario a partir de 1944; Colón de Santa Fe se incorporó en 1948; y Sarmiento de Junín fue admitido en 1952. Todos estos ingresaron al torneo de Primera B.

Permiso “especial”

En el año 1977 la AFA cerró sus registros para la afiliación de nuevas entidades, aunque no  las reincorporaciones. No obstante, el 30 de mayo de 2017 el Comité Ejecutivo de la Asociación autorizó la afiliación provisoria del Real Pilar Fútbol Club, ad referendum de la próxima asamblea general, y habilitó su participación en las competiciones, lo que la transformó en la primera institución que lo logró después de cuatro décadas. Esta medida sorpresiva produjo controversias, dados los vínculos de algunos de sus directivos con esferas de poder (Daniel Angelici – Mauricio Macri). ​ El 19 de octubre la Asamblea Ordinaria ratificó la afiliación definitiva y directa del club de la zona norte del conurbano bonaerense. ​

AFA diferenció entre afiliados directos e indirectos. En total se registran 87 privilegiados que fueron denominados “directos”, y se reparten así: 21 son de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 46 del Gran Buenos Aires, 10 del interior de la provincia de Buenos Aires, 4 del Gran La Plata, 4 de Rosario y 2 de Santa Fe.

El resto de las más de 3000 instituciones futbolísticas del país se encuentran nucleadas en la AFA a través de sus respectivas ligas regionales, por lo que se las considera afiliadas de manera indirecta, y tienen una vía más difícil para acceder a las máximas categorías.

Diferentes Nacionales

Durante décadas las diferencias entre los afiliados directos e indirectos fueron notables. Recién cuando nace el Torneo Nacional, año 1967, los clubes indirectamente afiliados del “interior” alcanzan unas semanas de protagonismo. En esos primeros torneos jugaban 12 afiliados directos y 4 indirectos. Sí, apenas cuatro en miles de clubes sedientos de recibir esa migaja de AFA.

Allá por 1986 se creó el Nacional B, el primer torneo que tuvo más representantes del “interior”, por lo tanto eran más los indirectamente afiliados. Fueron 13 indirectos contra 9 directos (8 de ellos eran de Buenos Aires y el Conurbano, el otro era Colón de Santa Fe). O sea, por primera vez en la historia equipos populares como Belgrano de Córdoba, Atlético Tucumán o Central Córdoba de Santiago del Estero tenían la opción de ascender a Primera División.

Deportivo Mandiyú (1988)

Tuvieron que pasar 55 años (desde 1931) para tener una representación más importante en el fútbol grande. Pasando en limpio, un porcentaje mayor de los equipos “chacareros” (como despectivamente los llamaba la prensa porteña) pudieron aspirar al tan ansiado torneo de Primera División. Fue Deportivo Mandiyú de Corrientes (1988) el primer equipo indirectamente afiliado en ascender al fútbol grande. O sea, 57 años después un “chacarero” jugó de igual a igual con Boca y River.

¡Que sea del país!

La sintética reseña histórica busca señalar datos y decisiones que extremaron la desigualdad y sembraron las injusticias en el deporte más popular del país.

El deseo de La Diez es ver el crecimiento del fútbol femenino por el camino de la igualdad, el que nunca recorrió el masculino.

1 Comentario

  1. Jajaja, olvidaron a Tiro Federal de Rosario, afiliado en 1944 y desafiliado en 1962. Y ahora en 2021 se viene Douglas Haig. Ah! El interior no existe.

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