22 de abril, Día de la Arquera

La fecha, que aún no esta instalada oficialmente, es por el naciemiento de Marta Soler, la arquera-cantante de la Selección Argentina que jugó el Mundial de 1971 y le ganó 4-1 a Inglaterra en el estadio Azteca. 

Las fechas conmemorativas de las hazañas de nuestro fútbol argentino remiten, obviamente, a las hazañas y a los ídolos del fútbol masculino. El Día del Futbolista en nuestro país, por ejemplo, se celebra cada 14 de mayo, y tiene su origen en un gol «casi imposible» que Ernesto Grillo, jugando para la Selección Argentina, le convirtió a Inglaterra 1953. También hay un Día del Arquero, es el 12 de junio, día en que nació Amado Carrizo.

Pero hay otra historia que cada vez más busca emerger de ese olvido al cual la confinaron el machismo, la misoginia. Así como seguimos en campaña para que el 21 de agosto sea instaurado como el Día de la Futbolista, en recuerdo de ese triunfo histórico ante Inglaterra en un estadio Azteca colmado, ahora vamos por el Día de la Arquera.

Marta Noemí Soler fue la primera arquera mundialista, la que defendió el arco de la Selección Argentina en aquel Mundial de México, en 1971. La historia de ese certamen, hoy, ya la conocemos casi de memoria: un equipo que llegó sin ningún apoyo de la AFA, sin técnico ni médico, con camisetas que se deshicieron al primer lavado, que debieron rebuscarsela para juntar el dinero para viajar y para permanecer en México.

«Martita Soler, la arquera cantante”, le decían en ese momento a quien llevaba la 1 en el equipo. Martita tenía 17 años y además de ser una arquera completa, que volaba de palo a palo y jugaba con ambos pies, cantaba tangos y boleros en el restaurante Rincón Gaucho que quedaba al lado del hotel donde concentraba el equipo.

«Mi estilo era sobrio, no tanto como esos arqueros que son un stopper más. Ojo, yo sabía con la pelota, era súper ágil. Tuve mi escuela con mi papá», le contaba Soler a Ayelén Pujol, una de las periodistas-arqueólogas de la historia del fútbol jugado por mujeres en Argentina.

En ese primer Mundial, que no contó con el aval de la FIFA, Argentina jugó frente a las locales ante 110 mil espectadores, y perdió por 3 a 1. El segundo partido fue la histórica goleada a Inglaterra con los cuatro goles de Elba Selva. Luego perdieron 5 a 0 contra Dinamarca y 4 a 0 ante Italia.

«Volaba de palo a palo, te daba una seguridad impresionante. Después de Inglaterra jugó lesionada. En un entrenamiento se le clavaron los tapones de los botines en la tierra, giró y se lastimó la rodilla. Pero no quería faltar a los partidos, así que se infiltró. Hizo un esfuerzo enorme», cuenta Betty García, número 9 de aquel equipo, y afirma que Soler fue la mejor arquera que vio en su vida.

En homenaje a Marta y a todas las arqueras pérdidas y olvidadas de la historia de nuestro fútbol, pero también como una forma de incentivar a las nuevas generación, el 22 de abril de cada año celebraremos el Día de la Arquera y pediremos por el reconocimiento oficial para que estas historias, las de nuestras pioneras, las que abrieron camino en las canchas del país, no caiga nunca más en el olvido.

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